32 MIL LITROS DE PETRÓLEO REVUELTOS CON TIERRA, ÁRBOLES Y MALEZA ESTÁN A PUNTO DE IRSE A LAS AGUAS DEL RÍO NECAXA
La contaminación podría llegar hasta el Golfo de México
La montaña de tierra está a menos de cinco metros de la ribera Ni la Profepa, PGR, PGJ, Protección Civil del Estado o del municipio vigilan la emergencia HUAUCHINANGO, Pue.-18 de abril de 2011.- Más de 100 metros cúbicos de tierra mezclada con 32 mil litros de petróleo y residuos de unos 200 árboles muertos por la contaminación se encuentran en inminente riesgo de ser arrastrados, por la lluvias, a las aguas del río Necaxa y fluir hasta el Golfo de México.
Desatendida la contingencia ambiental y los daños en propiedad ajena que provocó desde hace más de dos semanas, la volcadura de un tráiler de la empresa “Transportes Santana” de Tamaulipas, en la carretera federal 130 México-Tuxpan a la altura del kilómetro 100+800 en el paraje conocido como Texcapa, en este municipio, y una cisterna volcada vertió los 32 mil litros de combustóleo que transportaba perjudicara un vivero de árboles, el problema del derrame se redimensiona y aumenta el riesgo de contaminación ambiental.
El inconveniente, como lo dimos a conocer en su oportunidad, comenzó el pasado 31 de marzo cuando la volcadura del tráiler que arrastraba una cisterna cargada con 32 mil litros volcó la carretera federal y el petróleo que transportaba fluyó por el declive de la cuneta yendo a dar hasta un vivero de plantas donde fue contenido el flujo del hirviente producto que mató a su paso cuanta planta encontró en su camino penetrando en el subsuelo más de medio metro.
El producto petrolero que fluyó por el declive de la cuneta y entró al vivero, fue contenido unos cien metros más abajo, dentro del terreno particular, por la oportuna intervención de los elementos del H. Cuerpo de Bomberos encabezado por el comandante Ventura Balderas así como por trabajadores del vivero Las Bugambilias, cuyas plantas resultaron gravemente afectadas, “una catástrofe” dijo el agente del MP Pedro Sänchez luego de que lograron contener el flujo del hidrocarburo evitando se contaminara completamente el río.
Al lugar llegó personal de la PFP, División Caminos para tomar conocimiento del accidente, posteriormente personal de la PROFEPA, la propietaria del terreno, la señora Maricela Escobar Vargas acudió a la agencia del minsterio público del fueron común para integrar la averiguación previa número 242/2011/Huauchinango contra la empresa Santana, propietaria del transporte.
Misma empresa que tiene aun pendiente con la misma señora y por los mismos daños, el proceso 372/2002/Huauchinango y pese a que existe una orden de aprehensión contra el propietario de la empresa transportista ha dormido el sueño de la injusticia por lo que la señora Escobar espera que en esta ocasión al tratarse de la misma empresa, el mismo dueño y el mismo tipo de daños, se le pague todo, junto con el saneamiento del terreno así como le paguen las plantas que resultaron afectadas, como lo ha constatado el agente del ministerio público del fuero común, la agente del MP federal y el personal de la PROFEPA, cuando acudieron para realizar, cada uno, sus particulares diligencias pero nadie volvió.
A más de dos semanas y que una empresa, supuestamente contratada por Transportes Santana para limpiar el terreno, restaurarlo con tierra fértil y nueva además de confinar la tierra contaminada junto con los árboles que fueron destruidos por el flujo de petróleo hirviente el problema se agudiza porque nadie siquiera se asoma para ver cómo va un programa de saneamiento que deja mucho qué desear.
Esto debido a que el terreno fue rascado y quedó erosionado, con hoyancos y zanjones, la tierra contaminada con petróleo, árboles y maleza amontonada en la ribera del río y ahora con las lluvias se comienza a licuar y arrastrar hacia el cauce principal del río Necaxa, distante escasos cinco metros de distancia y, cuyas aguas, luego de recorrer la sierra norte y parte de Veracruz, descarga en el Golfo de México, amenazando contaminar los manglares, ranchos y poblaciones asentadas en sus riberas.
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