MUCHA TELA DE DONDE CORTAR José Luis Huergo
No es de creerse, pero usted tiene la obligación de creerme, porque lleva años leyendo mis pobres letras y sabe bien que no miento.
Ahí le va, a Édgar Sánchez, el popular Condorito, le dieron la comisión de comunicaciones en el Congreso.
Pero ¡Cómo!, dirá usted, simpático lector, si anduvo presumiendo en Huauchinango que tenía la comisión de turismo, que iba a traer gente de medio planeta a pasear por estos lares.
Pos que no, que la comisión de turismo era de Ungenio, que diga, Ricardo Urzúa, al entrar Édgar a suplirlo, heredó la diputación, no así la comisión.
Eso sí, se sacó la lotería sin comprar el billete.
La paradoja es que el santo varón tiene muy mala relación con los medios, los de Huachi no lo quieren, los de Puebla ni lo conocen.
Lo bueno es que las comisiones son nomás para hacer como que hacen las cosas y eso al buen Condorito le sale que ni bordado.
En promedio, quien esto escribe se da su vuelta por el Congreso dos veces a la semana, pero el buen Condorito, que diga, Édgar, nunca está.
Lo busco en el celular, yo preocupado por sus deberes con la sierra, pero no contesta.
¡Ah, sí! Me contestó una vez, me mentó la madre, le dije que estaba grabando, me la volvió a mentar y me colgó (guardo celosamente la llamada).
O sea, se sacó la lotería sin comprar el billete, porque ni siquiera hizo campaña, nadie votó por él, es diputado por suerte, pero ni así.
En su oficina del Congreso hay gente, siempre, pero esperándolo, nunca saben dónde está, si va o no a llegar.
No hace pie en las sesiones, si usted cree que tiene un representante en el Congreso, le tengo malas noticias, el popular Condorito no se representa ni a sí mismo.
Lo bueno es que el tipejo va a durar en política los 3 años de su diputación y ¡PLOP! Desaparece.
De hecho, ya lo empezamos a extrañar.
 | | ungenio | Lo malo del asunto es que Huauchinango y alrededores no tienen representante en el Congreso, porque votaron por Ungenio, que diga, Ricardo Urzúa, no por el inútil de Édgar, pero de los dos no se hace uno.
Urzúa de fiesta en el DF, amarrado del fuero, a ver si se libra de hacer cuentas, porque ya se malicia de dónde sacó tanta aeronave en tan pocos años.
Y Édgar buscando ñora, porque la que tenía lo mandó al cuerno porque no le cumplía ni a ella.
¡Recórcholis!
Se llenó la hoja
Nos vemos, pues…
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