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CONFLICTO DE INTERESES PROVOCA DESALOJO DE UNA VIVIENDA Y NEGOCIO DE VENTA DE SEMILLAS
HUAUCHINANGO, Pue.- 27 de mayo de 2011.-NSN.- Después de a 30 años de funcionar en la calle Degollado como negocio de compra venta la bodega “Semillas Ángeles” desaparece luego de que el propietario fuera desalojado por su propio hermano quien reclamó la propiedad del edificio.
Fue alrededor del mediodía cuando la presencia de uniformados de la Policía Municipal y Estatal Preventiva llamó la atención a vecinos y transeúntes de la calle Degollado esquina con Corregidora debido a que un grupo de gente vaciaba de mercancía, enseres y todo lo que allí se encontraba el negocio de comercio de semillas y lo subían a unos camiones y el propietario, Carlos Ángeles, observaba contrito el desalojo.
La expulsión del propietario del negocio se remonta, según se pudo conocer, al año de 1980 cuando su padre don Benigno Ángeles adquirió el terreno con una casa de adobe en la que vivía toda la familia, pero que puso a nombre de su hijo mayor, de nombre Jaime, del mismo apellido. Al año siguiente, Jaime se fue de su casa y se llevó algunos vehículos y otras cosas, dejando en paz la propiedad.
Luego de algunos años, en 1985 Carlos comenzó a remodelar el lugar y, de acuerdo con lo que nos platicó, invirtió poco más de un millón y medio de pesos y siguió con el negocio de semillas y forrajes, oficio heredado de su padre, ya finado, y luego de un tiempo Jaime regresó para reclamar la propiedad, lo que llevó a causar un conflicto.
Esto debido a que se le hizo saber la inversión que había requerido la construcción actual pero se negó a reconocer el gasto y metió pleito contra el hermano lo que terminó en una orden del Juez para el desalojo de la propiedad, misma que fue ejecutada por el actuario y la fuerza pública que se mantuvo, en todo el tiempo alerta y respetuosa de esta situación que apenaba incluso a los ajenos.
Carlos lamentaba esta situación, pero como dijo: “ahora regresó para provocar problemas, pero tengo a mis hijos y no quiero problemas, sólo que no nos busque…”
El desalojo se llevó tranquilo y sin problemas, allí estuvo al pendiente el comandante Benjamín Delgado con cuatro elementos uniformados y todo el trabajo se llevó a cabo dentro de la mayor tranquilidad y sin incidentes, aunque no sin que hubiera comentarios, principalmente de señoras mayores de edad que criticaban el problema entre hermanos y compararon este asunto con el bíblico pleito entre hermanos cuando dijeron: “ni modo, este asunto podría terminar como el caso de Caín y Abel”. |