| RUMBO AL 2012 ENERO 30 |
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LA RUPTURA EN PUEBLA
De los múltiples y detallados análisis se deducen por lo menos tres factores que dieron pie a la tan discutida ruptura: a).-las nuevas disposiciones electorales que obligan a que el logotipo de los partidos se identifique en las boletas por sí mismo, aún contendiendo en coalición lo que deja en desventaja a los Partidos pequeños, en este caso el PANAL; b).- la presión de los grupos tradicionales del PRI, encabezados por connotados Senadores, seguida en los estados por los “ambiciosos de siempre” que buscan el control del PRI y asegurar un puesto de elección popular. Desde luego son ajenos a la tentativa de triunfo de EPN y el PRI en la elección presidencial y, c).-una acción deliberada para desgastar esta alianza desde todos los frentes: Una intensísima campaña en los medios a través de destacados voceros del círculo rojo, la revisión crítica y autocrítica de la política educativa desde el propio gobierno; las alianzas y el apoyo indirecto a los inconformes del PRI y, el desprestigio de los principales dirigentes del movimiento político-magisterial como la propia Maestra Elba Esther Gordillo y sus hijas y consortes, a la vez, dirigentes del movimiento y, destacadamente, Humberto Moreira ex dirigente sindical, ex gobernador de Coahuila y ex presidente del CEN del PRI . No nos engañemos, la alianza de la Maestra con EPN fue madurada con una visión estratégica e incluyó el impulso del grupo hegemónico de gobernadores y legisladores a la entronización de Moreira como Presidente del PRI y el apoyo a Eruviel en el Estado de México. En el juego de ajedrez, el PANAL se reservó como vínculo de apoyo y reciprocidad hacia el Presidente Calderón la alianza PANAL- PAN en Michoacán; pero esta fracasó lo que incluso fue interpretado - aún cuando no fue tal- como una traición que catalizó el conjunto de presiones para la salida de Moreira y, subsecuentemente la ruptura PRI-PANAL. ¿Quién resentirá los efectos negativos? Definitivamente EPN que ha sido doblemente obligado a pagar costos políticos por la salida de Moreira y por la ruptura. Se percibe ya la consumación de un tercer factor de presión: La imposición de candidatos a Senadores y Diputados que, lejos de soporte, será rémora para su campaña. Desde cualquier punto de vista sea por el número de votos que aportarían -a Calderón en el 2006 le otorgaron más de tres millones de votos- o por los spots, o por la estructura electoral, el PRI pierde y pierde EPN. El caso de Puebla es emblemático. Se había erigido de manera natural un pacto en el complejo contexto de la alternancia: Por un lado la coalición PRI-PANAL, permitiría la nominación del Diputado Aréchiga- integrante de la coalición gobernante - en la segunda posición de la fórmula de candidatos al Senado , además de dos candidaturas distritales y otra más para el PVEM. Al igual que en el ámbito nacional el escenario local ha cambiado: Por un lado desde el propio PRI se pusieron obstáculos a la eventual candidatura del Rector Agüera, quien no aceptó participar en un proceso dominado por interese difusos. Ahora los grupos que controlan el PRI miden fuerzas en un escenario de descomposición por la corrupción por otro, el PANAL contendrá con candidatos propios, la mayoría de los cuales saldrán del PRI y quitarán votos a este partido. Ante los hechos que tienden a complicar su escenario, EPN tiene el imperativo de reaccionar con capacidad de previsión, determinación para controlar los daños y habilidad para reencauzar la conducción política de su campaña. |