| TRANSTORNANDO HUAUCHINANGO |
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!Buenos Días Huauchinango! Por El Huachi Con cierta sorna lo comenta la gente en la calle. Huauchinango cumplió el pasado 27 de julio (2011) 150 años de haber sido elevado al rango de Ciudad por Don Benito Juárez García quien al mismo tiempo le impuso el nombre de quien fuera llamado “El Santón de las Derrotas”, Santos Degollado y, ¡oh, paradoja!, la administración municipal pretende, a siglo y medio exactamente de este evento, rebajarla a nivel de Pueblo, aunque Mágico, Pueblo al fin, no se vale, es el comentario. La introducción, valga la redundancia, como preludio de la indignación que se extiende por las calles de un pueblo que ha visto, desde hace más de cuatro meses, interrumpido el libre tránsito por las calles del Centro Histórico con motivo de la remodelación, necesaria, que hacen las autoridads municipales para lograr que la Ciudad de Huauchinango sea un “Pueblo Mágico”, ¡gulp! Pues bien, resulta que luego de las naturales molestias que ocasiona la obra pública cuando se ejecuta con diligencia y prontitud, más enfurece a la gente cuando ésta se dilata y las empresas constructoras pretenden adornar su ineficiencia haciendo caso omiso de los reclamos ciudadanos que van a rebotar hasta el primer piso de Palacio Municipal donde, para comenzar, pocos tienen acceso y en segundo lugar difícilmente les hacen caso, “al fin que ya votaron”, es el lacerante comentario de algunos servidores municipales. Más ahora que, una vez terminados ¡Por Fin!, estos trabajos en la primera cuadra de la calle Hidalgo y las calles que rodean el Jardín Reforma fueron abiertas al público quedó pendiente de abrir al libre tránsito la calle Francisco Cravioto debido, dijeron las autoridades municipales, a que “el cemento está fresco y puede fracturarse al paso de los autos, tardará todavía unas dos semanas…” Hasta allí, todo bien, la gente lo aceptó en son de que las cosas se hagan “como Dios manda”, pero todavía no se perdía el eco de esta información cuando la gente observó, sin querer dar crédito a lo que vieron que, la calle Francisco Cravioto, era “abierta al tráfico” pero sólo para servir de estacionamiento a los camiones de la Línea de Autotransportes Unión Serrana que la ocupan de enorme parqueadero para ludibrio del pueblo y sus pobladores y, el cemento fresco, ¿acaso no se resiente el fraguado con el peso de tantas toneladas de acero? Encima de esto, no contentos con tal estulticia, mantienen en el acceso a este lugar, en el lado de la calle Leona Vicario, a un grupo de agentes de Vialidad Municipal que la hacen de valet parking de los autobuses y “orienten” a los manejadores que pretenden circular por esa vialidad que no, que no es para todos, sino solamente para los autobuses del doctor Roberto Cuevas Bermúdez, ¡hola!, así que sigan de frente y den vuelta por dónde quieran o puedan, porque esta calle es particular. No se lava ni se plancha como las demás. (con ritmo musical de Doña Blanca) Excuso decir que si los funcionarios municipales responsables de esta perplejidad, por no darle otro nombre, aún tienen autora, saldrá más que lastimada. Conste. La respuesta, investigando entre los inodados en el caso, además de cínica es inadmisible porque dicen que “el doctor Cuevas está arreglando el piso de su terminal y como va a colocar en ese lugar el mismo producto que se colocó en la calle, un cemento con material de llantas recicladas, (para que dure muchos años) no tiene el pobrecito dónde estacionar los camiones y, bueno, se le ayuda cerrando la calle y que la use como estacionamiento”. Hágame usted el recabor favrón ¡guau!, ¡zaz!, ¡sopas! ¡ohhhh!, no mameyes, güey. Sin embargo, como en la política, el amor y los negocio$, todo se vale, se coló la especie -que tiene varios puntos de credibilidad- de que el re-mentado doctor Cuevas no quiere que la competencia, como son los camiones que van a Naupan y los de USSA, propiedad de Enrique Vite, circulen por la calle Francisco Cravioto, pasen frente a “su” terminal y “levanten” el pasaje que hay en esos lugares. Eso, sin duda, molesta al pulpo transporteril que, aprovechando el envite, ahora sólo sus camiones y no otros, son los que acaparan todo el pasaje y, eso, sin duda, debe tener también algún costo (llámese “mordida” o como usted quiera, tip, propina, etc.) pero que al final de cuentas el beneficio (costo-beneficio diría un enterado) le es más redituable y mejor pagar este servicio que soportar ver que los pasajeros y, sobre todo, el costo del pasaje, se le vaya de las manos, no pues sí. En los hechos, la gente, los ciudadanos de esta Ciudad, que no Pueblo, por muy “Mágico” que le quieran decir, esperaban que con las remodelaciones “mágicas” poco a poco se fueran clausurando la serie de terminales que hay en las calles y que esclerotizan el libre tránsito, emiten humo pestilente y ruido por el escape además de ser un verdadero estorbo las calles. Que todo eso, pensó la gente, (pensó mal) se iba a acabar, pero no, habrá que esperar, con la paciencia de Job a que la próxima administración municipal o la que le sigue, sea la que ponga el cascabel al gato Cuevas y lo mande, junto con su compadre Enrique Vite y parafernalia satelital que los circunda, a freír espárragos a otro lado y dejen, de una vez por todas al pueblo que es su rehén. Estimado lector, si desea emitir su opinión al respecto, le invitamos a que vote en nuestra encuesta que, cuyos datos iremos dando a conocer a las autoridades municipales sobre el sentir ciudadano y ordenen, obedeciendo, lo que sus patrones, la gente, la sociedad huauchinanguense manda. |