| ZIPIZAPE POR JODER |
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OBSERVATORIO POLÍTICO Por Maquiavelo No es buen naco el que no se venga, (del latín vindicare) que significa “tomar satisfacción de un agravio o daño” o sea que el flamante delegado del PRI en esta comarca serrana, el ex presidente municipal de Huachi, Rogelio López Angulo de infausta memoria para los huauchinanguenses considera un agravio o daño el que se diera a conocer el quebranto patrimonial que ocasionó al municipio por 170 millones de pesos y presuntamente habría orquestado, dicen los que saben, junto con su brazo armado (con o sin “n”) el desorden en la visita de un Moreno Valle que -se vio- salió a las volandas de este municipio tal vez, como dice la canción, “para nunca más volver…” Tres fueron las manifestaciones, si bien legítimas, de grupos que exigen solución a sus demandas, caídas en los oídos sordos de gobernantes omisos, el más combativo, como siempre, fue el SME, que exigió no sólo la liberación de sus presos políticos, como efectivamente es Miguel Márquez Ríos, perteneciente a la primera plana de su sindicato, al que le fabricaron un “chaleco”, como se dice en el argot policíaco, para meterlo al botellón, sino la reactivación económica de la región que es lo que más urge. Sin embargo nunca falta alguien así y la gente de Rogelio, lejos de cuestionar la situación y obligar en el diálogo civilizado la respuesta adecuada, provocó un zipizape, jaloneo, empujones y gritos destemplados que de tal barahúnda el gober RMV salió por peteneras al mencionar que su gobierno no cederá a presiones, mas sin embargo, en buen castellano, y corrigiendo la plana, hemos de decir que los gobiernos electos deben manejarse acorde a las presiones de los electores, es decir, los servidores públicos electos por voto son mandatarios, ergo “mandaderos” que, obedeciendo -Muñoz Ledo dixit- deben hacer honor al nombramiento otorgado por el pueblo. Por lo tanto al desenterrar el hacha de guerra, el propio gober cayó en el garlito que ahora festinan como “la corretiza”, lo que es evidencia tácita de que lo hacen, como dijera el español, luego de que le preguntaron que le gustaría hacer al final de su vida y el gallego contestó: – “Si muero en Gijón, que me entierren en Zaragoza y si muero en Zaragoza, que me entierren en Gijón…” –Vamos hombre, y por qué?, cuestiona el amigo, a lo que el gallego concluye: –Nada hombre, nada más por joder… Y así, por joder, el zipizape provocó el desorden y la algarabía de los facinerosos. Sin duda pocas ganas quedaron a Moreno Valle para acudir nuevamente a un Huachi que podría quedar hundido, aún más, por la marginación y la miseria conociendo, como dicen los que lo conocen, resentido como es. Pero bueno, la conseja mexicana nos ilustra que los males del país se miden por trienios y sexenios. Por su parte los miembros del sindicato de Bachilleres exigieron, como debe ser, el reconocimiento de su planilla ganadora encabezada por Refugio Rivas Corona del que, afirman sus seguidores, ganó por abrumadora mayoría y ahora, funcionarios del gobierno del estado como el secretario de educación Maldonado en contubernio con la Junta Local de Concilaición y Arbitraje que, conocida como garrote contra los sindicatos y trabajadores, le niega la Toma de Nota y mejor mete a un sindicato a modo que le saque las castañas del fuego. Sin duda la falta de una profilaxis política para cambiar a su favor y actuar de manera atropellada contra los profesores, será motivo de una larga lucha que se avizora, sobre todo, no sólo cuando en la óptica de los trabajadores se violan los postulados sindicalistas, sino por el botín político que, para uno u otro lado significa tener ese poder. Así que, apenas estamos en los prolegómenos de lo que vendrá y que a los pocos días vista, la administración morenovallista ha dado muestras de todo lo contrario tanto de sus leyes como de su actuar estrafalario y pomposo como espuma de cerveza. Tan es así que ni siquiera la dirección de Protección Civil ha emitido dictamen sobre lo que pasa en Tlaola donde, sin duda un polvorín, por el aspecto político, promete agudizarse luego de que cientos de vecinos fueran despedidos violentamente de sus casas por la amenaza de deslizamiento de los cerros y ahora vegetan en un albergue sin más futuro que el de un mico en jaula de zoológico. Por lo tanto natural es que los grupos políticos, afines o contrarios a una administración estatal indolente presionen para obtener lo que sea y llevar “a su gente”, aunque en el trayecto se muden muchas cosas. No huyendo la manera de atender cuando la miseria, marginación y alta necesidad está presente, así que, de no abrir los ojos adecuadamente ante una situación tan volátil como la actual, las cosas irán de mal en peor y no hay nada peor que un estómago con hambre. Conste.
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