POLICÍAS ESTATALES PRETENDÍAN EXTORSIONAR A UN CIVIL
Como respuesta al no tener resultados de soborno le hicieron perdedizo el casco de su motocicleta. Ricardo Marín
PUEBLA, Pue.- 27 de abril de 2011.-NSN.-La victima declaró ante varios medios de comunicación que sin razón alguna los malos elementos policíacos lo detuvieron e intentaron acusarlo a el y su acompañante de varios delitos, “sólo para sacar para el chesco” y al ver que no les darían dinero decidieron trasladarlos a la PGJ en donde no tuvieron más remedio que ponerlos en libertad por no haber delito que perseguir.
Fueron varios elementos policiacos pertenecientes al estado y a bordo de la patrulla M-41, intentaron sobornar a dos miembros de una familia, quienes su único delito fue ir a sacar de una tienda de empeño en la zona de la Capu, una pantalla de plasma que días antes por problemas económicos habían empeñado.
Con la cualidad que los caracteriza estos prepotentes policías detuvieron a estas personas sin tener argumento legal necesario para amedrentarlos con meterlos a la cárcel.
Sin embargo basándose en el “súper instinto policiaco” que dicen tener, decidieron violar todas las garantías individuales que protege y dicta la Constitución Mexicana de los dos ciudadanos. No había nadie que los señalara de delito alguno, no existe orden de aprehensión. Es decir sólo por ser uniformados se sintieron con el derecho a pisotear los derechos de los dos agraviados.
Los estatales a bordo de esta patrulla que anteriormente perteneció a la Policía Metropolitana, apenas se encontraron en la calle los dos agraviados (padre e hijo) los sometieron y pegaron contra la pared, sin mediar explicación alguna los comenzaron a esculcar, y aunque no encontraron nada sospechoso los amedrentaron, diciendo “son ustedes, los tenemos en las cámaras”.
Al no encontrar ningún delito que perseguir, los policías señalados de corrupción, apartaron al jefe de familia, y le dijeron el clásico “esto se va a poner feo si los llevamos detenidos”, insinuándole que querían la típica “mochada”.
Como el hombre se negó a ello, los policías invadiendo funciones, creyeron ser agentes de tránsito, y amenazaron con detenerlos porque la motocicleta en la que viajaba uno de los dos agraviados, no llevaba placas de circulación.
Ante tal situación, los Estatales no teniendo ningún argumento para detener a los dos civiles, mandaron a llamar a policías ministeriales, y solicitaron realizaran la aprehensión de los dos masculinos, por que supuestamente se trataba de dos delincuentes muy peligrosos.
Así los trasladaron a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia en el Estado, donde mostraron el comprobante de empeño que momentos antes habían obtenido del negocio al que habían acudido, y aclararon la situación.
Sin embargo los elementos de la M-41 finalmente se salieron con la suya y se dieron a conocer por presuntamente robar un casco de motociclista, propiedad de uno de los agraviados, el cual hicieron el perdidizo.
Los agraviados que son ciudadanos como cualquier otro, exigen a los superiores de estos “malos elementos” que se les castigue conforme marque la Ley , ya que los señalan de valerse del uniforme para delinquir. |