| ASALTOS EN CARRETERAS SERRANAS |
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AUMENTA LA OLA DE VIOLENCIA EN LA SIERRA NORTE DE PUEBLA SIN QUE NINGUNA AUTORIDAD LOGRE DETENER A LOS DELINCUENTES Más de 300 mil pesos el botín Golpeados, asustados, cansados y a punto de colapso los soldados dudaron de ellos La delincuencia organizada actúa de manera impune en las carreteras serranas AHUAZOTEPEC, Pue.-24 de enero de 2012.-NSN.- Terrorífica noche pasaron dos comerciantes que fueron asaltados por un comando armado a bordo de dos camionetas en la carretera 119, cerca de Ahuazotepec, llevados a un camino vecinal y abandonados a su suerte luego de robarles vehículo y mercancía valuado todo en más de 300 mil pesos. Javier Muñoz y Ángel Muñoz, comerciantes de aparatos eléctricos y electrónicos provenientes del Distrito Federal estaban muy lejos de imaginar lo que vivirían instantes después de haber pasado a cenar en un restaurante del poblado de Ahuazotepec, muy al estilo de una novela de Stephen King, cuando enfilaron por la carretera federal 119 con rumbo a la Desviación Huauchinango-Tulancingo. Los hechos sucedieron poco después de las ocho de la noche del pasado sábado cuando luego de haber degustado opípara cena y a poco de recorrer un tramo de esta carretera, los rebasó de manera violenta una camioneta tipo pick-up y se les plantó al frente, lo que hizo que frenaran bruscamente y, cuando los comerciantes pretendieron echar reversa para huir del lugar, pues imaginaban lo peor, fueron chocados por la parte de atrás por otra camioneta tipo Mercury color verde que les hizo detener. Así, de esa manera, “encajonados”, inmovilizados los comerciantes, impedidos para huir, observaron con horror que de los vehículos agresores bajaban varios sujetos armados con pistolas quienes se acercaron a la cabina de la camioneta para abrir violentamente las puertas y bajar, a jalones, a los comerciantes para subirlos a un tercer vehículo. Así, asegurados los comerciantes, asustados hasta el infarto, fueron trasladados por un camino vecinal, hacia San José Ayotla, rumbo a la comunidad de Ojo de Agua y, en el trayecto, no cesaban los golpes contra ellos, amenazas y todo tipo de agresiones, los hombres temblaban de dolor y de indignación. Al cabo de un rato el vehículo se detuvo en medio de un bosque. Nuevamente a jalones bajaron a los asustados comerciantes y, otra vez, subidos a otra camioneta en la que prosiguieron el viaje hasta llegar a una zona de profundas barrancas en donde fueron bajados del vehículo y temieron lo peor. Allí los bandidos les preguntaron sus datos generales, les pidieron sus identificaciones y luego de anotarlas en una libreta les devolvieron sus credenciales y les indicaron que caminaran por una brecha que, a la una de la mañana apenas se notaba a la luz de la luna y dijeron que más adelante "llegaríamos a unas instalaciones de Pemex". En el trayecto, pensaban serían víctimas de alguna agresión mortal, pero al poco tiempo todo pareció mejor, el silencio y sólo su andar por el camino se escuchaba. Luego de un rato, siguen narrando los comerciantes a las autoridades ministeriales, encontramos el lugar que nos habían indicado los ladrones y salieron al encuentro unos soldados quienes al vernos balbuceantes, sucios, y golpeados, dijeron “estos vienen pedos y ya se pelearon” mas sin embargo ante nuestra insistencia de ayuda ya viéndonos bien, que íbamos heridos y sangrantes por los golpes recibidos con las armas de fuego, nos trasladaron a Ahuazotepec y de allí nos mandaron a Zacatlán para interponer la denuncia correspondiente. Una vez en Zacatlán, ante las autoridades ministeriales, dijeron que no, “que ellos no podían integrar ninguna denuncia ya que los hechos habían sucedido en la jurisdicción de Huauchinango y hasta allá debíamos de trasladarnos”. De esa manera, ya al amanecer, llegaron a las oficinas ministeriales de Huauchinango en donde denunciaron el robo y asalto en el que los bandidos lograron despojarlos de 13 mil pesos en efectivo y una camioneta marca Ford, F-150 modelo 1990, color blanco con placas de circulación KT10628 del Estado de México y marcada con un logotipo en las puertas que dice “Bazar Electrónica”, servicio de carga, uso particular y todo lo relacionado con el campo que iba cargada con equipo electrónico con valor de unos 300 mil pesos. Vale acotar que al momento de redactar esta información, este misnmo día, en una consulta de nuestros reporteros a la página web del REPUVE, los datos relativos a este vehículo aún no contaba con el reporte de robo. Este robo y asalto se suma a la ola de violencia en carretera que desde el municipio de Venustiano Carranza, en los límites del estado de Veracruz, hasta la sierra alta, Xicotepec, Huauchinango, Ahuazotepec, Zacatlán y otros municipios serranos fronteros con el estado de Hidalgo, se encuentran agobiados por el hampa que luce imparable ante la atonía de las autoridades para ofrecer un clima de seguridad a las personas. |