OCHO MENORES DE EDAD Y UNA MUJER RESCATADAS DE UN ENCIERRO DE SIETE AÑOS Caso mexicano similar al acontecido en Austria
Muy al estilo de la película “El Castillo de la Pureza” (Arturo Ripstein 1972) la policía ministerial del Distrito Federal puso fin al martirio de una familia luego de que logró rescatar a ocho menores de edad y una mujer que durante siete años estuvieron privados de la libertad y sufrieron toda clase de vejaciones de parte de un criminal cuanto cínico sujeto.
Los hechos, dados a conocer por el Procurador de Justicia del DF Miguel Ángel Mancera Aguayo señalan que durante siete años este grupo de personas estuvo privado de la libertad y sufrieron violencia familiar, corrupción de menores, explotación laboral de menores, cuyo saldo fue de dos víctimas mortales, en hechos sucedidos en el perímetro de Iztapalapa.
Actualmente se encuentran bajo resguardo del Ministerio Público de la Fiscalía Central de Investigación para la Atención de Niños, Niñas y Adolescentes.
Los probables responsables son seis adultos y un menor de edad. Entre éstos la abuela y madre de algunos de los agraviados, así como su pareja sentimental.
Al continuar con las investigaciones y en atención a una orden de cateo girada por el Juez 64 Penal, personal de la PGJDF se logró la captura de Jorge Antonio Iniestra Salas, de 32 años de edad y a Clara Tapia Herrera, de 44 años.
El caso es similar al que la prensa mexicana iguala con lo acontecido en Viena, Austria, en donde Josef Fritzl planeó sus crímenes al encerrar en un sótano de su casa a su hija Elisabeth en 1984 y convirtió con el tiempo la prisión en una verdadera fortaleza, tal como lo diera a conocer el director de la policía criminal de Baja Austria, Franz Polzer.
De acuerdo con las investigaciones, los sabuesos mexicanos lograron conocer que Jorge Antonio Iniestra Salas de 32 años que se desempeña como chofer de un taxi, logró retener durante 7 años a un grupo de personas a las que conoció después de que iniciara una relación sentimental con la conserje de un colegio del barrio y ésta lograra convencer a su madre, para que se fueran a vivir con él a una casa propiedad de su familia, en donde las mantuvo encerradas.
Con base en el terror, el “Monstruo de Iztapalapa” mantuvo a estas personas encerradas que fueron víctimas de innumerables violaciones sexuales de cuyas relaciones nacieron cinco niños y terminó asesinando a una de las menores y a su hija recién nacida cuyos cuerpos dejó, cubiertos con cal, dentro de una bolsa de plástico durante más de un mes en el mismo cuarto en el que estaban todos los rescatados, posteriormente recogió los restos y trasladó para abandonarlos a un lado de la autopista México-Puebla.
Al ser presentado, junto con el resto de los detenidos, Iniestra Salas se mostró impávido, cínico y burlón a las preguntas de los reporteros. |