EL ROBO DE CONTENEDORES DOMESTICOS DE GAS HACE QUE LOS METAN EN LAS VIVIENDAS LO QUE ES UN GRAN RIESGO PARA LAS FAMILIAS Bombas de tiempo los contenedores de gas doméstico
Nadie vigila el estado de los cilindros Los repartidores se enojan cuando se les reclama el mal estado HUAUCHINANGO, Pue.- 8 de noviembre de 2011.-NSN.- La ola de robos en domicilios, principalmente de contenedores de gas doméstico, propicia que las dueñas los introduzcan a sus hogares con el consiguiente peligro que ocasiona esta chatarra explosiva que se vende sin control.
Esto fue dado a conocer por amas de casa quienes comentaron sobre los tanques de gas que los distribuidores del energético venden a los domicilios de los que dicen son un verdadero peligro para las familias ya que la gran mayoría se encuentran en pésimas condiciones y en cualquier momento podrían ocasionar una tragedia.
Las quejosas, vecinas de colonias aledañas y del centro de la población coincidieron en afirmar que los robos de tanques de gas se incrementó por lo que muchas veces se ven en la necesidad de meter dentro de las viviendas estos artefactos cargados con 20, 30 ó más kilos de gas LP y se convierten en verdaderas bombas de tiempo dado que si en el exterior no se detecta ningún olor a gas, dentro de las casas las emanaciones son altamente perceptibles y amenazan con intoxicaciones o estallidos con graves consecuencias para las familias.
“La delincuencia hace de las suyas, dijo doña Rosa, nadie hace nada al respecto para detener esta ola de violencia, los robos se dan a diario, hasta los reguladores se llevan, cortan los tubos de cobre o mangueras y se llevan todo, por lo que muchas señoras han optado por meterlos a sus casas pero como están en malas condiciones son una bomba de tiempo…”
En varias ocasiones los tragahumo, del H. Cuerpo de Bomberos de la ciudad, se dan a la tarea de vaciar los cilindros de gas que tienen fugas o se encuentran en malas condiciones, “pero ninguna autoridad vigila que en los camiones repartidores los tanques estén en buenas condiciones”, agregaron.
Lo peor es cuando las mujeres reclaman a los gaseros sobre el mal estado de los cilindros, se enojan, se molestan “y luego ya no quieren dejar el gas o de mala gana lo cambian por otro”, dijeron, pero al final de cuentas lo entregan cuadras más adelante, en otro domicilio, y de esa manera son comercializados sin que las autoridades chequen la falta y sancione la negligencia. |