LO DETUVIERON SIETE HORAS PARA QUE EXPLICARA EL PORQUÉ SAQUEÓ LA PRESIDENCIA, PERO ESTABA “COMO IDO” “Todavía está crudo” decía la gente
No hablaba, estaba mudo Una matrona lo defendió por ser un inepto VENUSTIANO CARRANZA, Pue.-17 de mayo de 2011.-NSN.- Luego de la toma de la presidencia auxiliar en Villa Lázaro Cardenas (La Uno), el sábado por la noche, la muchedumbre se topó con el alcalde saliente después que vaciara la alcaldía para llevar todo a la casa del presidente municipal Jorge Ávila quien pretende imponer al suegro de su hermano como alcalde de esta Junta Auxiliar y lo jalaron a cuentas.
 | | Artemio Jiménez | Como lo dimos a conocer en su oportunidad, un furioso grupo de vecinos se plantó frente a la alcaldía con la exigencia de nuevas elecciones ya que consideran una burla de los hermanos Valencia Ávila, Jorge actual presidente municipal y Vicente ex alcalde recién salido, por querer imponer, “a cómo dé lugar” al suegro de éste último contratando incluso personeros de Coyutla, Veracruz, para plantarlo como autoridad por medio del terror.
La huida del ex alcalde auxiliar Javier Mota con libros, computadoras y todo lo que pudo llevarse la mañana del sábado, antes de que la gente llegara a posesionarse de la presidencia auxiliar, enfureció aún más a los manifestantes que exigían regresara los libros de actas, actas de nacimiento, documentación variada, equipo electrónico, computadoras, etc., y todo lo que fue a dejar a la casa del alcalde Jorge Valencia resguardado por una patrulla de la Policía Municipal..
Sin embargo la mañana del domingo, el alcalde saliente, Javier Mota, fue localizado, “andaba cheliando” dijeron los vecinos, es decir, tomando cerveza hasta el hartazgo, dijo la gente que lo presentó frente a una muchedumbre vociferante y que lo señalaba con el dedo acusador de ser un “vendido de los Valencia”.
 | | Mota el balbuceante | Al estar frente a la gente que gobernó durante tres años, Javier Mota enmudeció, a cada grito de exigencia de la gente contestaba con una mirada perdida, farfullaba y nada decía, le imponía la fiereza con que era reconvenido.
 | | Oscar GoOnzález candidato a la presidencia | Hubo quien le recriminó que en noches anteriores, “con el buche lleno de cerveza insultaba a la gente en la calle y gritaba que sólo el faltaban dos días para ‘irse a la chigada’ y le valía madre, ya que terminaba su periodo como alcalde” Por lo que una vez que lo localizaron, aún “crudo”´, lo llevaron para que respondiera de sus acciones contra la gente que le dio la confianza de gobernarlos.
Así, el domingo, alrededor de la una de la tarde, entre empellones, y pellizcos, un grupo de mujeres lo llevó hasta la presidencia “y se desató la periquera” le pidieron respondiera al pueblo el porqué saqueó la alcaldía, porqué sacó la documentación, pero Mota nada respondía, lo que enardecía más los ánimos de las mujeres quienes le gritaban: “te mandaron tus patrones los Valencia dinos por qué hiciste eso, si se pierden los documentos es un delito, te vamos a acompañar al ministerio público para que denuncies”
Mota no respondía nada, con la mirada perdida se veía cercado, le gritaba la gente “mira Mota los Valencia te van a dejar morir solo si tienes problemas ellos no te van ayudar, te van a dar una patada por el trasero y nosotros como pueblo te apoyamos no tenemos nada en tu contra”
Fue en ese momento cuando. Artemio Jiménez, ex presidente municipal dijo que si en realidad él no tenia conocimiento de los libros y documentación extraída de la presidencia lo acompañaba junto con una Comisión a denunciar el robo ante el Agente del MP, pero Javier Mota estaba sin habla fue hasta que llego una joven mujer a gritar a la gente que lo dejaran en paz que el no les había hecho nada “que eran unos revoltosos”. La contestación no se hizo esperar, le gritaron que era una vendida de Los Valencia, ¡arrastrada!, ¡zorra! y cuantos insultos más, los ánimos se pusieron, aún más, candentes a punto de golpes. Sobre todo cuando otra mujer, de armas tomar enfrentó con ella y se insultaron “peor que si fueran hombres”, decían las mujeres, “por poco llegan a los golpes entre ellas”.
Finalmente entre balbuceos y la mirada perdida, Javier Mota respondió que iba a dar al pueblo un informe de todo y a entregar todas las cosas al presidente municipal y que a él le pidieran cuentas. |