MUCHA TELA DE DONDE CORTAR (CALAVERAS) Por José Luis Huergo Para escribir hay que leer, pero literatura, no medidores de luz, por vida de Dios. El comentario viene al caso, porque en días pasados alguien me direccionó a un pasquín cibernético que nadie lee, donde habían unas “calacas”, en realidad un montón de palabras atropelladas, dos estrofas por personaje sin rima, métrica, gracia, sintaxis ni madre.
Obra y gracia esto de cierto dipsómano hoy desempleado que, en uno de sus delirium tremens se autodenominó escritor y periodista, cuando con trabajos sabe escribir su nombre.´
Las llamadas “Calaveras” o “Calaveritas” son el medio con que el pueblo contaba para burlarse impunemente de los gobernantes, en tiempos en que la represión era igual que hoy, pero visible.
Por principio, deben ser versos, o sea, conjuntos de palabras sujetas a medida y cadencia.
No pienso someter al lector al suplicio que representa leer la barbaridad que el antaño lecturista perpetró, mejor pongo aquí una humilde muestra de cómo son las calaveras:
PRI Puebla.
Siempre dueños del dinero del poder y de los votos los del PRI llegaban primero pa’ disgusto de los rotos.
Más los rotos, desde el PAN al pueblo hicieron promesas “Ya verán como tendrán mucha comida en sus mesas”
Y la guerra tan terrible parecía no tener fin más la arruinó el temible rata de Mario Marín.
Por el voto de castigo les ganó Moreno Valle y quedaron sin abrigo de patitas en la calle.
Hoy el PRI nombre ha cambiado con sus letras ha hecho sopa luce el barco en su costado las letras RIP, de proa a popa.
Enrique Doger Guerrero
Enrique, de universitario puso su mayor esfuerzo pa’ saber robar a diario. Que conste, lo digo en verso.
Ya más tarde, en la campaña desfalcó a las farmacias todo fue con mucha maña y es una más de sus gracias.
Cuando quería ser alcalde prometió que iba a pagar las farmacias que de balde acababa de quebrar.
Pero la mala memoria del pueblo bien le sirvió y pasaron a la historia las farmacias que robó.
Ahora tiene el cinismo de anotarse pa´l senado que lo mucho que ha robado no le llena el egoísmo.
Pobre de Doger Guerrero cuando organiza eventos la gente acude, por cientos, pero a gritarle ¡Hulero!
La muerte, siempre abusada ya le tenía echado el ojo dijo: “a este me lo co…bij por jijo de la…olimpiada.
Malo malo andaba el pobre y se veía tan cansado que nomás mostraba el cobre y caminaba de lado.
El doctor dijo: “La neta, éste tiene escarlatina. Aquí tienen la receta: ¡Use usted Vitacilina!”.
Pero al ir a la farmacia ya no había medicamento, pues, para su desgracia, la quebró el muy jumento.
Hoy su ánima no espanta
ni siquiera a un pobre tuerto pues el pobre Enrique canta la de la manga del muerto.
RAFAEL MORENO VALLE
Alegre andaba en la calle el gobernador Rafael, Rafael Moreno Valle cantando “yo soy aquel”
Con el triunfo en la mano todos le dan su amistad y lo llaman ya de hermano aunque eso no sea verdad.
Pero sagaz cual sabueso se sacude a los moscones esa cabra de bolones que nomás buscan el hueso.
Pero por mala suerte le pidió Secretaría la huesuda, o sea la muerte que también hueso quería.
Y ante de Rafa el desprecio la calaca disgustada díjole: “ora por necio te va a cargar la tiznada”
Hoy la tumba de Moreno recibe muchas visitas quienes rezan: “soy el bueno, a ver qué hueso me invitas”.
JAVIER LÓPEZ ZAVALA
Muy triste andaba Zavala} pues recibió dos noticias una mala y la otra mala y pos nadie le dio albricias.
Quesque el pueblo no lo quiso para ser gobernador y luego la lucha hizo a ver si de senador.
Pero pos no era su año y dijéronle en el PRI “no, Javier, no hay para ti ni por error un escaño”
Y la muerte muy astuta, dijo “vente conmigo, Javier, come un poquito de fruta, yo si te voy a querer”
Y el antiguo candidato por andarse de confiado ahí murió envenenado y seguirá largo rato.
Hoy su tumba en el olvido porque ya nadie lo visita ni siquiera Margarita, pues se volvió malquerido.
José Mario Jiménez Arroyo (En su casa lo conocen)
El pobrete José Mario siempre con ropa barata correteaba muy del diario a alguna que otra gata.
Y es que se siente patrón eso dice a cada rato pero muy pelón pa’ león y muy peludo pa’ gato.
Cada vez que hay elecciones el tipejo hace ruido se baja hasta los calzones pero siempre al final ha huido.
Se la vive en el café porque no ama el trabajo, dice siempre: “¡Ya chambeé! ¿Qué les importa, carajo?”
Ya nomás lo oyen tres pero el pobre, soñador, les dice “seré senador, aunque me corten los pies”.
Pero ni hace campaña, pues cuando a Huachi vino, se dio su bonita maña, pa’ pasarla en el refino.
Dijo la muerte: “¡Ay Jiménez! Tú ya estás muerto hace rato ahoritita te me vienes, méndigo y taimado bato”.
Puso epitafio su ñora, que jamás a Mario llora: “Aquí yace y hace bien, él descansa y yo también”.
Carlos Villalvazo (En casa de José Mario lo han de conocer, también).
Era Charly Villalvazo muy alegre, pa’ la fiesta en una mano su vaso y en la otra una orquesta.
Un viajero infatigable por las serranas regiones con las rusas, muy amable se bajaba los calzones.
Era galán de galanes pues morochas y las güeras le lanzaban fuertes canes al conocer sus chequeras.
Y quería ser diputado por enésima ocasión pero siempre ha fracasado en su malsana intención.
Y la muerte dijo: “Ay, Carlos, que este pueblo no es tonto, tú no podrás engañarlos, mejor aquí yo te monto”.
Y a la voz de “Toma esto”, que lo monta en una ofrenda: “Por tan hojaldra tu menda, te mereces este puesto”.
Y sus grandes camaradas, de parrandas compañeros, se largaron en parvadas… rinche bola de …uleros.
|