EN PELIGRO LAS PRESAS DE LA COMPAÑÍA DE LUZ

NADIE DA MANTENIMIENTO A LA CUENCA HIDROLÓGICA DE LA EXTINTA CLyF Y SE DESMORONA
Aumenta contaminación ambiental en la región
Las Presas de Necaxa y Tenango; fosas sépticas en la sierra
Zona ecoturística  desaprovechada por el gobierno estatal
b_150_100_16777215_00_images_sierra_regional_presa_contaminacion1.jpgJUAN GALINDO, Pue.-12 de mayo de 2014.-NSN.-  Abandonada la cuenca hidrológica de la extinta Compañía de Luz y Fuerza (LyFC) con más de mil 400 kilómetros cuadrados de bosques, lagunas, ríos, arroyos, manantiales y vertederos a raíz del decreto extinción el 10 de octubre de 2009, nadie se hace cargo de su limpieza y mantenimiento, lo que genera graves daños a la ecología regional además de un trascendental quebranto al patrimonio de la empresa ex generadora de energía eléctrica.

Esto fue dado a conocer por vecinos de este municipio que fuera el centro neurálgico del complejo hidroeléctrico de Necaxa, hoy extinto como tal por decreto presidencial de Felipe Calderón Hinojosa pero que allí está y se degrada.

Señalaron que actualmente hay un serio problema debido principalmente, a la falta de mantenimiento de las instalaciones y obras hidráulicas en las que, en lugar de energía eléctrica, el abandono  sólo genera desgaste para las instalaciones que podría llegar a ser irreparable.

Esto con referencia a la cantidad de agua de lluvia que con gran intensidad en los últimos años ha caído en la región y se capta por medio de túneles, canales y vertederos para acumularse como reserva de fuerza motriz en las cinco presas de este complejo hidroeléctrico a saber; La Laguna, Los Reyes, Nexapa, Tenango y Necaxa las que, en algunos momentos, se han visto en riesgo de rebasar los niveles máximos de depósito y comprometer la estabilidad de los diques y, por supuesto toda la obra hidráulica.

Ejemplo de la degradación, dan a conocer es el dique de la principal presa, la de Necaxa en donde cualquier observador puede pararse en la zona alta del dique y ver el crecimiento de la maleza, árboles y toda clase de semillas que allí germinaron cuyas raíces ya crecieron y se introducen profundamente por los resquicios de las rocas al grado de poner en riesgo la estabilidad de la cortina de una presa concebida para almacenar 45 millones de  metros cúbicos de agua y actualmente aunque acusa un azolve de entre el cinco y diez por ciento es suficiente que la presión del agua que se llegue a acumular en la próxima temporada de lluvias podría provocar alguna tragedia de grandes magnitudes.

Pese a que por el simple método de abrir las compuertas y dejar pasar el agua por las turbinas sin generar energía con el fin de desfogar los excesos de agua y mantener los niveles máximos en 50 centímetros abajo del desborde existe un alto riesgo de rebasar los niveles y por lo tanto multiplicar las toneladas de presión que ejerce el vital elemento sobre una obra que rebasa el siglo de haber sido construida y se conserva debido, precisamente, a las labores anuales de mantenimiento que anteriormente se le daba al igual que el resto de la infraestructura eléctrica.

Cabe recordar que el mantenimiento en los vertederos, era una tarea que año con año y con regularidad venían haciendo obreros de la empresa y que ahora, desde octubre del año 2009 no se ha dado, ésa es actualmente la principal preocupación de la población ya que, por lo visto, mientras no se dé la generación de energía eléctrica no se va a hacer nada.

Trabajadores electricistas comentaron al respecto que durante un siglo que la Compañía de Luz y Fuerza del Centro existió el procedimiento normal de mantenimiento, sobre todo en los días previos a la temporada de lluvias, cuando se veían cuadrillas de obreros que recorrían los parajes de la cuenca hidrológica para desazolvar los vertederos, retirar las acumulaciones de basura, ramas, etcétera, en las compuertas y canales con el fin de tener todo limpio y evitar que la basura se acumulara y, posteriormente arrastrada fuera a dar a los generadores ya que se sabe que actualmente hasta llantas de autos, colchones y toda clase de basura tapona el sistema, lo que es muy grave.

LA CUENCA HIDROLÓGICA
b_150_100_16777215_00_images_sierra_regional_presa_contaminacion.jpg
Este abandono, sin duda es otra cara del decreto de extinción de la empresa, lo que causa preocupación no nada más entre los electricistas, sino en todos los habitantes de la región serrana dado que afecta a cuando menos 300 mil habitantes que viven en los municipios de Huauchinango, Xicotepec de Juárez, Zacatlán, Chignahuapan, Juan Galindo y decenas más de municipios aledaños.

De allí que la Fundación Fénix para la Preservación Ecológica de la Sierra Norte lanzara, desde entonces, una voz de alerta sobre el destino de más de mil 200 kilómetros cuadrados de territorio que abarca la zona de influencia de la Compañía de Luz en la Sierra Norte entre los que se encuentran miles de hectáreas de bosque protegido que hoy también están en el abandono.

Cabe recordar que las plantas de Necaxa, Tepexic, Tezcapa y Patla, al igual que las de Lerma, Villada, Fernández Leal, Tlilán, Juandó, Cañada, Alameda, Las Fuentes, Temascaltepec, Zictepec, Zepayautla y San Simón, que en conjunto generaban el 32 por ciento de toda la energía eléctrica que mantenía a la LyFC en operación, el resto provenía de tres termoeléctricas y otras de turbogas.

Los ecologistas señalaron que todo esto junto con la atávica contaminación de ríos y arroyos por descarga de drenajes; cañadas y barrancas, por basureros y rellenos sanitarios, además de tala de árboles son los principales problemas ambientales que se perciben claramente en esta comarca y con ello la región septentrional poblana colabora con su granito de arena al calentamiento global que debe ser combatido so pena de una gran catástrofe, como lo han dado a conocer a nivel mundial los científicos.

QUEDAN EN LA IMPUNIDAD TALAMONTES

Consideraron que el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro debería excluir el decreto del presidente Lázaro Cárdenas que declara área protegida la zona boscosa de la región y dar paso a una comisión especial para Fomento y Protección de la Biodiversidad en la Sierra Norte.

Tema que su abandono no sólo inquieta a los ecologistas, sino a toda la sociedad serrana cuyo único capital para enfrentar el futuro verde inmediato se basa en el precario equilibrio ecológico que ha dejado la impunidad de los talamontes y la falta de previsión y aplicación de la ley de protección ambiental desde los tres estratos de gobierno que tampoco han respetado en todos sus términos un mandato que desde hace más de 70 años protege esta comarca serrana.

La urgencia de la recuperación de la cuenca hidrológica de la extinta Luz y Fuerza no admite más demora, su colapso por basura, deforestación, baja captación en los mantos acuíferos y la grave contaminación por el agua de los drenajes urbanos que diariamente vierten en el agua alrededor de 100 toneladas de materia fecal urgen a estas acciones ya que en menos de cinco años podría ser demasiado tarde y una zona de mayor contingencia ambiental a la actual.

Fuera de control están las riberas de las presas y otras áreas donde la conservación del bosque, hoy abandonada es evidente. Esto se une al resto que no ha sido atendido y en donde la indiferencia de los tres niveles de gobierno es indudable.

Pese a las diversas denuncias sobre tala inmoderada que constantemente aparecen publicadas en diversos medios de comunicación ninguna dependencia actúa de oficio para investigar y menos para detenerlas.

De allí la preocupación de que ahora, a casi un lustro de la extinción de la empresa, las zonas boscosas de la extinta CLyFC sean pasto de la motosierra ilegal y clandestina, blindada por la corrupción de las autoridades.