JAVIER LOZANO Y SU BOCA

Observatorio Político
Por Maquiavelo
JAVIER LOZANO Y SU BOCA
De todos es conocida la propensión del doblemente asalariado del gobierno de Antonio Gali, Javier Lozano Alarcón,  a emitir juicios apresurados y señalamientos inexactos. El funcionario del gobierno poblano actual que entre sus funciones tiene la de ser Vocero y representante del Gobierno del Estado en la ciudad de México, según se observa en la página del gobierno estatal donde aparece como Jefe de la Oficina del Gobernador, metió la pata hasta las orejas.

Resulta que este funcionario, en un evento de gobierno, la presentación del Plan Estatal de Desarrollo (PED), condenó los hechos sucedidos en el Triángulo Rojo, matriz del huachicol nacional y, como siempre, se rasgó las vestiduras y saltando cualquier protocolo o mesura, dijo que la Interpol fuera invocada por el gobierno federal para que iniciara una búsqueda global del edil de Palmar de Bravo, Pablo Morales, centro de las recientes desgracias nacionales bajo la premisa de que el sujeto de marras, pese a tener la responsabilidad de trabajar por su pueblo, que para eso fue electo, "ya se había pelado" (porque lo leyó en algunos periódicos) y todo por estar implicado en el robo a los tubos de Pemex.

La gente que lo escuchaba, algunos pensaban que tal vez tendría razón este señor, otros, conocedores de los métodos que para tales menesteres se necesita, consideraron que con estas declaraciones dejaba mal parada a la Procuraduría General de la República (PGR) a la Subprocuraduría Especializada en Investigaciones de Delincuencia Organizada (SEIDO) y a la Fiscalía General del Estado (FGE) en sus funciones de investigación y las dejaba chiquitas en el tema.

En los momentos en que la gente cuchicheaba y comentaba la razón o no de este señor para decir tal cosa y la falta de gobierno en el tema de la seguridad, el presidente municipal de Palmar de Bravo ingresó al recinto en donde se llevaba a cabo el evento sorprendiendo al mismo Lozano Alarcón quien demudado el rostro, los ojos saltones y tragando gordo observó que algunos periodistas cuestionaban al alcalde.

Luego el edil de Palmar de Bravo se apersonara en el evento al que acudió, dijo, tras una invitación que el propio gobierno le hizo y adelantó que tiene la conciencia tranquila, ninguna autoridad le ha mandado traer para que declare y que seguirá trabajando como debe ser.

“No se vale estar señalando por señalar, esa es la verdad de los medios, no mi realidad, no tengo ningún vínculo (con los huachicoleros). Imagínate, ¡difamar a una persona en su integridad y en su estatus, el que acusa tiene que demostrar!”.

Respecto a la clausura de tres de sus gasolineras, ubicadas en ese municipio dijo que no le han quitado ni cerrado nada, que están haciendo una auditoría: “Tengo una auditoría a la cual me tengo que acatar y en el tema de Pemex cuando alguien no está de acuerdo con un contrato, pues empiezan los elementos para ver en qué estamos bien o qué está fallando, es un tema administrativo, un tema totalmente mercantil”.

Dio a conocer que ya han revisado sus estaciones en diversos puntos de la entidad. "El 18 de abril estuvieron todos los elementos en las diferentes estaciones y no encontraron nada y ahora me entero que hasta me pusieron de fantasma, no se vale".

Las valoraciones a priori, en asuntos tan sustanciales como éstos son motivos de diversos cuestionamientos entre la gente que opina que este señor (Alarcón) debería, en un mejor caso de dudas públicas, exigir la presencia de Facundo Rosas, presunto protector del huachicol en el estado luego de que fue en el sexenio de Rafael Moreno Valle cuando la entidad poblana ganó, eso sí, un Primer Lugar en robo de hidrocarburo a nivel nacional, al grado que la mano derecha y la mano izquierda del entonces secretario de Seguridad Pública están en la cárcel.

Don Facundo renunció y nadie sabe nada de él y a quien también desde Chalchihuapan señalan de responsabilidad en la muerte del niño José Luis Tehuatlé Tamayo, julio de 2014, igual como fuera señalado en la muerte del estudiante de la Escuela Rural de Ayotzinapa cuando en enero del año 2012 el ombudsman Raúl Plasencia Villanueva acusara a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, de la que, en ese entonces, Facundo Rosas era Director, de obstaculizar sus propias indagatorias; además de que en su informe preliminar del caso reveló que policías federales incurrieron en uso excesivo de la fuerza y 59 de los elementos portaban armas de alto calibre sin justificación.

Inclusive se determinó que el incidente se originó cuando un elemento de la Policía Federal lanzó una granada de gas lacrimógeno. Similar al caso Calchihuapan. Eso debería ser cuestionado por Lozano y exigir puntualmente responsabilidades, porque con don Pedro Morales, quedó como el Coyote del Correcaminos. El Pez por la boca muere. Conste.