HAY BUENAS NOTICIAS PERO OTRA MUY MALA

Observatorio Político
Hay buenas noticias, pero otra muy mala
Por Maquiavelo
Sin duda buenas noticias son, para los militantes del PRD, la salida de Carlos Martínez Amador y para la militancia panista la salida de Javier Lozano de las filas panistas luego de que su inefable líder político Rafael Moreno Valle dejara de insistir en ser candidato a la Presidencia de México.

La mala es que el primero de ellos irrumpirá, en el Congreso de Puebla, por avatares del destino y como premio a sus buenos oficios, en el escaño de presidente de la Junta de Gobierno. No, por supuesto, antes haber dejado su impronta en el reciente recorrido como director general del Colegio de Bachilleres de dónde pidió permiso para irrumpir como verdadero porro tras la presidencia del Comité Estatal del PRD y días después fuera echado, aunque en su lugar hubiera quedado otro morenovallista, más agachado aún, si pudiera existir. Lo malo es que entre todos arrastran a la admirada Roxana Porquillo que hoy deberá marchar al son del tambor que le toquen. 

Sin duda estos movimientos son una marca indeleble de la mente retorcida de su patrón quien pretende imponer, en la candidatura del PAN, y seguramente lo hará, pese a todos los pesares, a su mujer como candidata al gobierno de Puebla. Situación que ya, de facto, se nota chocante pero que porfía quede para proseguir, en el 2024, como avizoran los politólogos, en su insistencia para arribar a Los Pinos. Pues habrá que ver qué es lo que el electorado decide o las malas artes en las telarañas del proceso electoral se vayan a dar. 

Aunque hay muchas voces que abominan la cuestión como la del rector de la UPAEP, quien fue claro al decir que una candidatura como la de Martha Erika Alonso Hidalgo al gobierno de Puebla sería parte de un juego “por mantener el poder", refiriéndose al ex gobernador RMV. El que la mujer fuera como abanderada para ser gobernadora de Puebla para nadie sería una sorpresa, es decir, "nunca fue algo oculto".

Aunque, dio a entender el rector que las candidaturas independientes, serán un fuerte bloqueo a estas aspiraciones. Por otro  lado panistas de esta comarca con los que se ha platicado, consideran que la nominación sería ni más ni menos que una verdadera aberración y esperan sea la última del nefasto sujeto y sus corifeos entre los que sobresale Carlos Martínez Amador, y de una vez por todas acabe con esos sueños de saqueo y corrupción sin medida imponiendo, incluso en los pueblos a sus propias fórmulas a las presidencias municipales o diputaciones locales, de las que en breve daremos cuenta pormenorizada sobre quién cómo y de a cuánto.

Por otro lado la salida de Javier Lozano de las filas panistas, ante el fracaso de su amigote, no fue más que la diversificación de ambos para transitar de un instituto político a otro, por aquello de las recochinas dudas y pretenden caer parados con cualquiera que logre ganar la elección madres de todas las elecciones ya sea Meade o Anaya donde, al llegar, con el primero, se integró a su equipo de campaña, vaya cinismo no sólo de uno sino de los otros. ¡!!Brrrr!

Aunque, eso sí, de ganar AMLO y llegar a Los Pinos no sólo se les caería todo el teatrito sino que habrían de pagar los platos que a lo largo de esos siete años han quebrado. Sin duda se juegan su existencia política y tal vez hasta la libertad en caso de que, como en todos los asuntos de los gobernadores; Quintana Roo, Coahuila, Veracruz, Tamaulipas, Chihuahua et al, salgan a relucir todas las corruptelas que han cometido. Ejemplo de esto la exigencia de la senadora Lucero Saldaña donde pide cuentas a la Auditoría Superior para que, audite el origen, ejercicio y destino de los recursos públicos etiquetados para la construcción de las ciclovías en la entidad, “por la probable comisión de diversas irregularidades como sobrecostos, impactos negativos al medio ambiente durante su edificación, nula transparencia de los presupuestos y poca funcionalidad para la movilidad de los usuarios” y a la fecha se mantiene, como otros asuntos, como Espada de Damocles sobre la cabeza de los involucrados. Pero entonces, veremos y diremos.