SE AGRAVA LA CRISIS DE LA BASURA EN HUAUCHINANGO

“Buenos Días, Huauchinango”
SE AGRAVA LA CRISIS DE LA BASURA EN HUAUCHINANGO
Por El Huachi
“Nada hay más permanente que lo improvisado”, nos dice un viejo adagio, cuando se refiere a dar una solución que si bien desde el principio no es la mejor, sí es la más sencilla, sin embargo al paso del tiempo esta misma improvisación se convierte, como en el caso de la basura en Huauchinango, en una verdadera pesadilla.

Hace poco más de dos meses, a raíz de que esta nueva administración del partido MORENA, encabezada por Gustavo Vargas Cabrera, quien ha dado innumerables muestras de falta de quehacer político además de supina ignorancia en el tema de la administración pública, tiene a este municipio convertido en un verdadero caos además de que se navega sin rumbo y a trompicones, sin un programa de trabajo en qué sustentarse, bueno, dicen los que saben, “ni agenda tiene….”

Desde el principio, la falta de previsión además de conocimiento, dijimos y lo repetimos; la falta de conocimiento del movimiento en general del sistema de recolección de basura generó el problema cuando por motivos de tipo político revanchista se diera un cambio de personal sin ton ni son. La rispidez con que trataron a los empleados y los intentos de despedir sin más ni más a los trabajadores agudizó el problema al grado que éstos, en defensa de sus derechos laborales y la estabilidad de sus familias, tomaron la alcaldía por cerca de 48 horas y paralizaron a la ciudad.

Luego, menos de 72 horas después de este problema y al arreglarse todo cuando Gustavo Vargas reconoció sus culpas y dobló las manos, los Presidentes Auxiliares hicieron lo propio.

Los Ediles exigieron cuentas claras a Gustavo Vargas y que se dejara de politiquerías baratas y sueños de continuidad en el cargo cuando apenas sí balbucea una administración municipal ineficiente, ignorante y francamente inútil en sus manos y que les fueran entregadas las participaciones a las que los pueblos tienen inalienable derecho. Finalmente lo tuvo que hacer y luego de eso, los ediles también liberaron la puerta de la alcaldía. Y, como colofón dijeron “…y aún piensa en la reelección…. (¿)”

La falta de un lugar adecuado para depositar los desechos que genera la ciudad, del orden de las 90 toneladas diarias, unas dos mil 700 toneladas de basura al mes, según los mismos trabajadores del departamento de limpia, provocaron que la ciudad se llenara de basura.

Lo que, luego de mil peripecias y choques con los pueblos rurales que se oponen a la construcción de un relleno sanitario en sus inmediaciones, Gustavo Vargas finalmente dio con una solución ¡brillante!, ¡genial!, ¡eureka! Usar el Recinto Ferial de Huauchinango como área de transferencia de la basura…..y mandar la basura a Tulancingo, sin importarle donde la depositan, aunque algunos medios de comunicación del centro de la entidad, denunciaron que va a dar a una barranca del Estado de Hidalgo.

Los vecinos de la colonia El Potro, por supuesto, protestaron, firmaron oficios para evitar lo que para ellos y para todo el pueblo es una estupidez, pero prevaleció la tozudez de Gustavo Vargas y allí sigue la basura. Llena de pútridos olores la zona, genera venenosos lixiviados que escurren por todos lados, atraen plagas y contaminación, veneno y enfermedades y lo peor…

A un paso de que comiencen las fiestas tradicionales como el Carnaval y la Feria de las Flores que se celebra en ese lugar. Nadie sabe y la Comuna no lo ha dicho, cómo piensa revertir y resarcir los daños causados por esa brutal contaminación. Cómo piensa Gustavo Vargas no sólo limpiar y lavar el lugar, sino desinfectar y remediar el problema al grado que dentro de algunos meses, cuando comience la temporada de calores, se evite la aparición de bacterias letales que vayan a provocar alguna epidemia en esa zona y se extienda por el pueblo.

Hemos de recordar que crisis de la basura, si bien estuvo latente durante los últimos cuatro años, luego de una obra fraudulenta realizada por el Ayuntamiento tras unos estudios muy al vapor para la instalación de un relleno sanitario en la comunidad de Nopala, asentada en una montaña surcada por innumerables veneros de agua de manantial y fuera calificada por la población como inadecuado, la Comuna la dio como viable pero todo fue un fraude y ahora toca el turno a Vargas Cabrera e insiste en lo mismo.

Así, el “relleno sanitario” de Nopala está abandonado, la zona altamente contaminada, colmado por el agua de lluvia y convertido en hediondo pantano desparramando basura por toda el área.

Por ello, el Ayuntamiento de Huauchinango ante su propio fiasco, determinó como medida emergente enviar la basura al relleno sanitario de Zacatlán que fue negado a la nueva administración municipal. La historia se repite con la presencia en la alcaldía de una persona iletrada en la administración pública y la manera de enfrentar los retos de gobernar. Conste.